lunes, 13 de marzo de 2017

El riesgo de la fe animada

Una industria con parodias y titanes

“Psiconautas: Los niños olvidados” es una arriesgada película española de animación para adultos en una industria llena de estudios multinacionales y parodias de películas americanas. Ganó el Goya a mejor película de animación en 2017 antes de estrenarse en cines y aún así sufrió de un estreno limitado en su país natal. Por esa razón, el director Pedro Rivero denomina la animación independiente como proyectos de fe basados en ganar premios para obtener reconocimiento en el extranjero.

Tan solo pudo producir su largometraje por la adaptación previa de la misma novela gráfica por Alberto Vázquez al cortometraje Birdboy, el cual también ganó el Goya en 2010. Aún así, el productor Carlos Juárez no se sorprende del galardón. Dictan que su película tiene un “valor intangible” que se aprecia en los festivales internacionales y podrían dar una identidad al cine animado español. El riesgo de la fe se basa en “escapar de la jungla” del negocio tras aplicar diferentes dimensiones al proyecto, “pero sin volverse loco”.

Los equipos de artistas deben compartir puntos de vista y entenderse para llevar las subvenciones de guiones a proyectos realizables. En Euskadi es más posible que en otras regiones de la península porque no toman la animación como una moda pasajera e incluso proponen leyes para defender autores.


La Sociedad General de Autores de la que forma parte Rivero es muy criticada por los políticos que no comparten sus opiniones. Intentan demonizarlos en vez de tratar la animación como una industria que genera trabajo. Es más, se trata temas políticos y controversiales más a menudo en animación que acción real, como la violencia vasca más allá de programas humorísticos.

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