jueves, 18 de diciembre de 2014

A story can be told in a thousand ways

Sara Mauleon is the cofounder of audiovisual producer Shyncrica. In a single year, they have produced shorts, commercials and a webserie. 2013 was the second college year for Sara and her first try to make a producer. Before, she made another series called “All my time” with the other cofounder Mikel Ramos. They just wanted to earn experience with a single camera and just 5 officials in the human team, which was extended because Erasmus.

The producer name was made after two months, because “shyncrica” was the mix of the most used letters by them. The word didn’t appear on the web before, so they could position as a name. Even “All my time” was a drama previous to Shyncrica, Sara defines it as her own project that probably will revive in the future with a rewritten script. The five senses have been a recurrent theme on productions by Sara, even her first short “Always sunrises” was made as a story that could be told in a thousand ways.

Shyncrica’s objectives are making people smile and liking the production company. They want to compete on the market in two years. Sara wants to be a movie director even the series also satisfies her. She works in all three phases of production while Mikel manages and distributes. The company hasn’t been nominated or prized yet, because a year passes fast. The central theme is just sharing goals and illusions.


A team made of illusion

The Shyncrica team presented before and after being a producer to the Zinebi 2013 and Invisible 2014 short films express contests. As for the commercials, they are looking for new contracting after Gaman Magazine and Artium. Each section of the production process has the same relevance.

Sara Mauleon is more attracted to the visual department because the professionalism that illumination and sound give. Mikel Ramos marks the dates so the phases can be developed without overlapping the workers. That process only ends when the team is satisfied with the final product. For example, they made longer the Gaman Magazine commercial because it looked like half made. Then, people thought that 4K cameras were used instead of Reflex.

The first year as a producer flattened the terrain so Shyncrica can release its first big project: a comedy webseries. Since Sara wasn’t good writing comedy, she worked on production. The comedy will reflect the style of the company, so they can show it to be contracted. The most curious part is that isn’t related to “All my time”.

The series will have 10 episodes of 15 minutes, which results are going to be analyzed to broadcast it and make the second season. The comedy is Shyncrica’s best method to make them known. It will be announced by the Facebook and YouTube pages of Shyncrica.


Shyncrica’s biggest project

            The minimum expectative about the webseries is just being watched by the participants. Arriving to more viewers is a goal, made it more difficult since every user uploading videos to YouTube becomes direct competence. What’s more, Sara Mauleon doesn’t think there will be an iconic character on the comedy because their realism.

            The biggest anecdote of the filming outside the realistic cast is that the protagonist studies Mathematics and she doesn’t look like the part. Instead of hyping the second season with a cliffhanger, they prefer making the viewers grow fond of the characters. On the meantime, they can’t stop making parallel projects while they write the second season. One of them will be made with an artist who contacted with them.

At the end of the day, they worked in the series without budget because the Artium commercial was inverted on lights and sound. Yet they don’t think a bad product was made. The technical team developed in a year so much since the short “What do you see” was recorded with an interviewing capturer. Shyncrica participated on Zinebi Express 55 when they just started the production company to test the team. Their short was one of the 20 selected.


Sara emphasizes on the time trial of the audiovisual work. Three months are reduced to a single day in the express contests. They have to sleep little and edit overnight. For Invisible Express, they made “Diary of a satire” researching more than one terabyte of images for the extra shots. All of this have changed Sara’s lifestyle, even she was called “ghost girl” for not being around. Her room is like an office and she earns new material instead of borrowing it because her constant evolution never stops.

domingo, 14 de diciembre de 2014

"Una historia puede ser contada de mil maneras": Entrevista resumida a Sara Mauleón de Shyncrica

Versión completa aquí


Sara Mauleón, cofundadora de Shyncrica, admite que la gusta más mostrar sentimientos que hechos en sus producciones. Un año ha bastado para producir desde cortometrajes y anuncios, pasando por una webserie que estrenarán próximamente. Shyncrica fue fundada en 2013, segundo año universitario para Sara y primer intento de productora. Junto al otro cofundador Mikel Ramos, realizó la webserie cancelada “Todo mi tiempo”. Querían coger experiencia al contar con una sola cámara y amigos como equipo humano. La plantilla comenzó con 5 personas oficiales y se extendió mediante entrevistas, porque algunos salieron de Erasmus.

El nombre fue producto de dos meses buscando la palabra que les definiera. “Shyncrica” salió de una recolecta con las letras más utilizadas por ellos. Google no detectaba más usos de esa palabra en la red, así que era preferible a algo existente como “Clacket” para posicionarse en Internet.

La serie anterior a Shyncrica “Todo mi tiempo” iba a ser un drama, considerado por Sara como “su proyecto”. Conoce más individuos del sector audiovisual con ese tipo de creaciones que reescriben y retoman según pasa el tiempo. Por eso, sigue guardando la carpeta con los archivos de la serie.

El estilo de Sara siempre ha sido muy sensible respecto a los cinco sentidos, incluso antes de entrar a la Universidad. Su primer corto, previo a “Todo mi tiempo”, se llama “Siempre amanece” y fue realizado por curiosidad con una actriz de la serie. La directora está segura de que “una misma historia puede ser contada de mil maneras” y no está todo contado, solo se debe saber cómo adoptar temas en el terreno personal.


Los objetivos de Shyncrica

La productora Shyncrica pretende hacer sonreír al espectador y dejarle buen sabor de boca aunque haga dramas. Todavía no son una productora oficial, pero calculan que en 2016 podrían serlo para competir en el mercado.

Sara Mauleón aspira a ser directora de cine, aunque hacer webseries la aporte lo mismo en la actualidad. El trabajo de Sara dentro de la productora abarca las tres fases de la producción. Mientras que el otro cofundador, Mikel Ramos, gestiona el equipo, la distribución y el tiempo.

El equipo de Shyncrica se presentó antes y después de ser productora a concursos de cortometrajes exprés como Zinebi 2013 e Invisible 2014. Aún no han llegado a ganar premios o nominaciones, porque un año pasa demasiado rápido. Sin embargo, considera fundaméntelas esas participaciones para que su equipo funcionara bien. También porque “compartimos objetivos e ilusiones”. De hecho, ni siquiera tienen una temática central.

En cuanto a los anuncios, están buscando nuevos contratantes tras Gaman Magazine y el museo Artium. Los encargos son emprendedores y dinámicos para que futuros clientes sean atraídos por el estilo. Encontrar equipo humano también puede ser imposible sin una compensación monetaria. Sin embargo, los actores de la webserie colaboraron caritativamente y fueron encontrados tras un casting.


El proceso de producción

Cada sección del apartado técnico recibe la misma importancia, porque no se valora ni disfruta nada hasta que todos los aspectos están equilibrados. Lo visual atrae más a Sara Mauleón porque “hablo con lo que veo”. Destaca la importancia de la iluminación y el sonido para aportar profesionalidad, independientemente a la plataforma.

A la hora de realizar un proyecto, cada miembro del equipo sabe su función para no solaparse. El trabajo se divide entre quienes mejor puedan apegarse al estilo necesario. Es entonces cuando Mikel Ramos marca las fechas para desarrollar las diferentes fases.

El proceso de realización solo finaliza cuando están satisfechos por completo, “nunca dejamos nada a medias”. Por ejemplo, el anuncio para Gaman Magazine fue alargado porque la edición era mejorable. Se aseguran de hacer las cosas bien, porque su objetivo es la profesionalidad. El resultado fue tan positivo que confundieron sus cámaras Reflex por 4K.


El primer proyecto gordo

            Durante el primer año como productora, Shyncrica ha estado allanando el terreno para lanzar su “primer proyecto gordo”: una serie de humor cuya idea surgió en una reunión. Como a Sara Mauleón no se la daba bien la comedia, se limitó a preproducción y producción.

            La comedia será publicada para reflejar el estilo y espíritu de la productora. De esa manera, podrán mostrar lo que hicieron cuando quieran realizar un proyecto. Según Sara, lo más curioso de la serie es no estar relacionada en absoluto con “Todo mi tiempo”. Al contar con 10 capítulos de casi 15 minutos, equivale a un largometraje. Por lo que analizarán los resultados para lograr acuerdos de emisión y hacer la segunda temporada.

            La webserie es considerada por Shyncrica como el método más efectivo para darse a conocer. Al fin y al cabo, el nombre de la productora no apareció en redes sociales hasta hace seis meses. El estreno de la comedia debe estar muy calculado, por su importancia para la productora. Así que recibirá publicidad en el Facebook y YouTube de Shyncrica, en vez de crear nuevos.


La mayor apuesta de Shyncrica

            Las expectativas mínimas, respecto al futuro de la serie, consisten en ser vistos por los involucrados. Pero quieren llegar a más público fuera de los colaboradores. El mayor problema actual es que cualquier persona subiendo vídeos a YouTube al mismo tiempo se convierte en competencia directa.

Sara Mauleón no considera que habrá un personaje icónico en la serie, porque todos fueron escritos como si fuesen de verdad. Todos los protagonistas tendrán su importancia y esencia característica, “lo dejamos muy claro antes de desarrollar el guión”. La mayor anécdota respecto al rodaje es que la protagonista es estudiante de Matemáticas y su papel no la pega.

La productora no puede desvelar si la forma de enganchar al espectador para que demande una segunda temporada será mediante cliffhanger. El objetivo depende más de encariñar con los personajes, para hacer más y mejor sin decepcionar ni cambiar.

Tampoco pueden estar parados, siempre tienen proyectos menores en mente, paralelos a la serie, mientras se escribe la segunda temporada. Mientras esperan la recepción de la primera, realizarán un proyecto con un artista que contactó con ellos. En cuanto a realizar largometrajes de cara al futuro, lo ve complicado porque el cine no es rentable a día de hoy. Además, si suma todos los gastos de los rodajes, nota el tener menos dinero aunque deban invertir.


Partiendo sin presupuesto

            El presupuesto con el que Shyncrica trabajó en la serie era nulo, por gastar la inversión del anuncio para Artium en audio e iluminación. El precio de sus trabajos es más barato de lo que costaría a una productora más vieja. Todo el atrezo para la serie ha salido del bolsillo de cada uno.

            Sara Mauleón no cree que hayan hecho todavía ningún trabajo malo. La gusta mostrar y rever todo hasta el punto de tener una carpeta con todas las producciones hasta la fecha. El avance técnico en cuestión de un año es tan notable que el audio en el corto para Zinebi Express 55 “Qué ves” se hizo con una grabadora de entrevistas. Participaron nada más comenzar con la productora para ver qué tal funcionaban como equipo. Aún así, de 46 cortos presentados, “Qué ves” estuvo entre los 20 proyectados.

            La característica del trabajo audiovisual que Sara destaca es el contrarreloj. Porque los tres meses para elaborar un proyecto se reducen a un día en los concursos exprés. Ante el tiempo limitado, se debe pensar y ejecutar rápido. El equipo de Shyncrica durmió muy pocas horas porque tuvieron que editar durante toda la noche. En cuanto al otro concurso, Invisible Express, coincidió con el fin del verano y principio del año laboral. Sara dispuso de más de un terabyte en imágenes para los planos recurso en “Diario de un sátiro”.


            El modelo de vida ha cambiado para Sara, porque al no estar siempre, la llamaban “chica fantasma”. Su habitación es su oficina organizada y preparada para telefonear hasta 5 veces. Ha pasado de tomar prestado material a disponer de ello mediante “una evolución constante que nunca se detiene”.

Entrevista a Iván Miñambres de Uniko: "Me suspendieron por ir a Berlinale"

Iván Miñambres es el cofundador de la productora audiovisual vasca Uniko junto a Iñigo Gómez. Su apuesta por los vídeos para Internet, antes de ser la moda, le permitió sobrevivir y establecer su lema de “servicios únicos para clientes únicos”. De esa manera, invierten para crear cortometrajes de animación como el ganador del Goya en 2012 “Birdboy”, el recién estrenado “Sangre de unicornio” y el largometraje “Psiconautas”



¿Cómo se fundó la productora?

Yo trabajaba como jefe de departamento en una empresa audiovisual vasca por cuenta ajena con Iñigo Gómez, mi socio. Elaborábamos para grandes marcas, un poco hastiados del tipo de trabajo y clientes. Así que decidimos ir por nuestra cuenta, ya que tenía una pequeña experiencia laboral trabajando tres meses en Suecia. Decidimos crear la empresa Uniko, nuestra aventura personal. El 13 de mayo de 2009, al final de la copa Athletic-Barça que perdió 4-1, hicimos las escrituras y a partir de ahí comenzamos a hacer pequeños trabajitos. Al de poco tiempo ganamos el premio Ekin al mejor proyecto emprendedor de Bilbao entre otros. Por lo que empezamos a hacer una red de clientes y fue todo rodado con Pedro Rivero. Cada día, más gente contacta con nosotros para propuestas y anuncios. Nosotros producimos contenido que puede ser distribuido por Internet, un dispositivo móvil o televisión. Yo me encargo de la parte más visible y comercial mientras que Iñigo de la parte técnica.


¿Cuál es el premio más influyente de la compañía?

El primero, Ekin Bilbao, por la entidad que promueve el aprendizaje y empleo. Lo patrocinaba Euskaltel y la idea era vender Bilbao a través de algo creativo. Soy muy partidario del trabajo y los clientes en red, esto es lo que nos estacionó en Internet. Permite referencias y correr la voz de la forma más sencilla. Al ser una WebTV, nos pusimos en contacto con todas las nuevas empresas que estaban surgiendo en Bilbao. No fue esencial para seguir adelante, pero sí importante para el contacto. Esa pequeña red inicial de contactos sigue extendiéndose. También creo que el Goya, porque es el más conocido a nivel de notoriedad y mitología. Pero al fin y al cabo no es nada más que eso, una satisfacción de cumplir un sueño.


Iván Miñambres: “Servicios únicos a clientes únicos”


¿De qué se originó el nombre?

El nombre legal es UniKo Estudio Creativo S.L., pero la marca comercial es Uniko a secas. Como el objetivo era “ofrecer servicios únicos a clientes únicos”, de ahí proviene el nombre. Éramos únicos porque en 2009 no estaban muy desarrollados los negocios de vídeos para Internet. El principal cliente de las productoras vascas era EITB. Nosotros apostamos por otro tipo de productos que no se estaban haciendo en aquel entonces. Ni siquiera existían las tarifas de datos para los móviles. Apostar por algo así nos permitió sobrevivir en aquel momento. Al principio costaba por el dinero, porque dejamos un trabajo fijo.


¿Cómo se distribuye vuestra filmografía?

Tenemos dos líneas para nuestros proyectos: servicios a clientes, como publicidad, y proyectos propios. Por mi cuenta trabajé en “La crisis carnívora” antes de fundar Uniko. Tras la fundación realizamos los cortometrajes animados “Birdboy”, “Sangre de unicornio” y actualmente “Viaje a pies”. Como largometraje solo “Psiconautas” y en cortos de ficción “Defecto” y “Decisiones”, que se publicará la semana que viene en Internet. Lo que nos da de comer son los servicios a empresas, pero nos posiciona lo otro. Aunque Psiconautas se haya vuelto rentable en la actualidad, porque cobramos al trabajar en ello, “Sangre de unicornio” fue una apuesta cuyo éxito no pudimos asegurar.


Iván Miñambres: “Hacemos productos sin dejarnos la vida en ellos”


¿En qué temáticas os especializáis?

Los proyectos propios han contado con la inspiración de Pedro Rivero por amistad, talento y siempre estar ahí. Eso sí, como sepa que le comparamos con Miyazaki, se le va a subir a la cabeza. En cuanto a los de servicios, tenemos cierta impronta. Algunos clientes reconocen nuestro estilo. Pero no pueden describirlo. Nuestros contratantes son de todo: empresas grandes y pequeñas, medianas, de todos los sectores, ONGs, ayuntamientos…


¿Cuál es el proceso a la hora de realizar Psiconautas?

Tan solo la animación de “Psiconautas”, sin contar storyboard y todos los procesos previos, es trabajo de un año. Posproducción es también costoso, cuestión de meses. Son 20 sueldos al mes que se deben pagar. Es una producción coruñés y vasca. Nos distribuimos en grupos de trabajo: tras el guión y story por parte de Alberto Vázquez y Pedro Rivero, aquí se hizo un proceso de animática con voces de referencia. Después, se pasó a Galicia para la animación y así se trabaja paralelamente en fondos y personajes. Por último, se devuelve aquí y se da la forma final al plano.


¿Y en el resto de proyectos?

A nivel de proyectos propios hacemos montaje y posproducción en especial. En cuanto a clientes, al final se reduce a que lo hagamos rápido y lo más rentable posible. El concepto está en tener la capacidad para ser lo suficientemente productivos y versátiles. Así podemos hacer productos sin dejar la vida en ellos. Damos con la idea más eficaz para conseguir los objetivos y la mezclamos con la viabilidad. En cuanto al presupuesto, ¿cuánto te puede costar un coche? Hacemos desde conversiones de formatos por 60€ hasta cantidades bastante grandes, decenas de miles de euros.


Sobre vuestro corto actual, ¿puedes hablarnos de Viaje a pies?

Es un cortometraje de animación con estética afrancesada, que se parece a Psiconautas pero en realidad no tiene nada que ver, tiene más texturas que Birdboy. Está dirigido por Khris Cembe, quien nos presentó el guión y nos gustó la idea. Es para adultos, para variar, y muy diferente a lo que habíamos hecho. El potencial de Khris a nivel de ilustrador es brutal. Si todo va bien, se terminará en febrero.


¿Cuál consideras que es vuestro mejor trabajo?

Psiconautas está resultando brutal, para mí sería espectacular si se lograse distribuir como merece. Podría poner a España en el mapa en cuanto a animación independiente. Creo que es una peli de Óscar, si tiene la posibilidad de ser distribuida adecuadamente. Encima, este tipo de libertad creativa es casi imposible en la actualidad. Normalmente, el productor está entre el equipo técnico solo por los números. Yo quiero que sea de lo mejor que se pueda hacer en animación española. También trabajamos en una comedia de acción real llamada “Bendita calamidad” por Gaizka Urresti, el Goya mejor cortometraje de ficción en 2013.


¿Y vuestro peor?

Al final, la publicidad es una de esas cosas en las que no tenemos el control creativo. Debemos ceñirnos al guión y acercarnos lo más que podamos a la idea del contratante. En ese sentido somos meros ejecutores que podemos dar nuestra valoración, pero la parte creativa está marcada. Entonces hay días que algunos spots no nos gustan.


Iván Miñambres: “Este tipo de libertad creativa es casi imposible en la actualidad”


¿Valoráis el doblaje?

Sí, porque Psiconautas iba a estar hecho a la americana en cuanto a doblar antes de animar, para que tanto el doblador como animador puedan interpretar. Somos partidarios y sabemos que en España no se hace así. No pudimos hacerlo originalmente en inglés por falta de plata. El lip sync está en inglés para doblarlo en Los Ángeles si nos llega el presupuesto. Queremos potenciarlo a nivel de distribución, aunque seamos partidarios de hacerlo antes. Aquí no tenemos mucho mercado en castellano, menos en Estados Unidos.


¿Qué tipo de gente contratáis?

La semana pasada contratamos a Elbire Rico, para seis meses mínimo, quien estudió Audiovisuales y Publicidad en la UPV. Estuvo haciendo prácticas, por lo que tenía experiencia. La cogimos por su actitud y lo que había hecho anteriormente. Recibimos de 80 a 100 currículums y no he leído ninguno más allá de si tenían demo reel. A mí no me importa si han estudiado Secundaria, Universidad o FP. Si hacen unos vídeos de puta madre y, en el caso de Elbire, es el tipo de productor o editor que estamos buscando, nos da igual. Cualquier empresa en el sector creativo debería hacer esto. Hay que hacer currículum porque todo suma pero, aunque sea todo muy bonito, hay que demostrarlo.


¿Qué tipo de actitud buscáis en concreto?

Una persona me dijo hace poco que “si no tenía trabajo, no tenía la oportunidad de hacer vídeos”. Hoy en día todos tenemos un ordenador, no necesitamos clientes o contratantes. Un fotógrafo solo necesita cámara para hacer fotos. Se empieza desde cero, joven, para poder tener ese proceso. Puedo sonar muy cruel por lo de ignorar el currículum pero, aunque hayan estudiado, no les necesito si no tienen experiencia. No sé a ciencia cierta, pero el resto de empresas demuestran actuar así.


Iván Miñambres: “Aquí no tenemos mucho mercado en castellano, menos en Estados Unidos”


¿Vuestro modelo de contratación refleja tu experiencia laboral?

Estudié un grado superior en Erandio y tuve la suerte de encontrar curro al día siguiente. Anteriormente a eso hice algo cutre, pero tenía algo que enseñar. Claro, si a nivel técnico son prácticamente iguales, tiraré por quien tiene carrera. Pero lo más importante es la actitud, para ver como se defiende, y qué persona es.


¿Cuál es la relación entre Uniko y Dale Al Play?

Como directores de Uniko, Iñigo Gómez y yo decidimos impulsar el concurso de cortos Cine Express de Portugalete. Creamos una asociación para hacerlo viable, porque no queríamos mezclar la productora con el festival. De hecho, la primera edición no se hizo con Uniko, así que creamos Dale Al Play. El festival ya existía antes, lo organizaba el Ayuntamiento y nos podíamos permitir realizarlo a nivel de empresa. Las proyecciones que se hacen en el aula joven también se representan como Dale Al Play. La línea es muy fina porque prácticamente somos la misma gente.


¿Cuál fue vuestra motivación para crear Cine Express?

Creíamos que, en Portugalete, las actividades culturales estaban muy cerradas a los culturetas. El público general no está acostumbrado a entrar en un museo, solo ese tipo de gente participaba. Queríamos mezclar ese interés por la cultura con diversión, consumiendo y haciendo. Cuando el concurso termina, nos suelen felicitar por la experiencia y el formato. El éxito está en que se reduce a un festival de cortos sin seriedad, lúdico y con ambiente festivo. Demostramos que se puede quedar en cuadrilla durante un día de ocio haciendo cultura. Lo propusimos al Ayuntamiento y les gustó, así que nos lo encargaron todos los años.


En el concurso, ¿qué valoráis más de los participantes?

Para hacer cortometrajes bien hechos, que vayan a un concurso de cortos al uso. No pretendemos que en una tarde salga un corto de puta madre. Queremos poner en valor que la gente sea creativa en 10 horas, no profesional. Es un buen termómetro para ver quién podría trabajar con nosotros mediante un buen producto. Siempre hay un grupo que no presenta porque querían hacer algo tremendamente grande para 10 horas. Ponen excusas de que les falta tiempo, pero en realidad no saben organizarse. Los participantes valoran que todo sea en el día y se entreguen los premios. Échate un ojo a los que ganaron en Cine Express, siempre son premisas conscientes de ser grabadas en una tarde. Para pretensiones tremendistas, los de tiempo limitado no deberían valer.


¿Premiáis con igualdad las comedias y los dramas?

Cada jurado tendrá su percepción, pero me imagino que será como la gastronomía. Las comedias o los gores deben ser como los pinchos, me debo acordar de ellos frente a la gran magnitud de productos que observamos diariamente. “Sangre de unicornio” te puede gustar o no, pero llama la atención. Hay que destacar en ese mar de contenidos.


¿Cuál es el mejor y el peor corto presentado en Cine Express?

El primer premio de este año es de los que más me ha gustado. El peor no sabría decir, porque son 30 por año y ya llevamos 6, de 180 cortos no podría especificar. Los que son malos, no son “malos de obra maestra”. Aunque hay unos chavales que hicieron con 13 y 14 años una cosa a las 7 de la tarde. Se preocupaban más por los créditos y se juntaron por hacer algo audiovisual. El corto era malo, pero les aplaudieron a rabiar por haberse juntado una tarde del sábado para hacer algo. Van a ser directores de cine sí o sí. Además, cada año presentan cosas mejores y están súper motivados.


Iván Miñambres: “Para hacer cortometrajes bien hechos, que vayan a un concurso de cortos al uso”


¿Cómo compararías Uniko con otro estudio de animación?

No estamos para compararnos con nadie. Nos gusta hacer audiovisuales, nos apasiona trabajar en ello y realizamos proyectos que nos gustan para poder comer. La animación hoy en día es rentable a nivel de negocio porque tiene más recorrido internacional que la ficción. Hemos tenido buen filin trabajando con Alberto Vázquez, tiene mucha visión.


¿Y cómo lo compararías con el resto de producciones?

El cortometraje tiene una libertad creativa que un largo no te permite, por su potente inversión. No puedes arriesgarte a hacer algo sin confianza ni estar asegurado que será comercial, aunque luego fracase. Estamos haciendo algo que no va a una audiencia generalista, porque no es 3D ni tiene rasgos de cartoon o Flash. Es un producto mucho más artesano con una libertad que ningún director tiene en España. Es verdad que en términos de rentabilidad va a tener recorrido por festivales, pero no de taquilla al uso. Por ejemplo, “Sangre de unicornio” tiene un diseño de personajes muy infantil y naive. Pero basta con ver cinco segundos para saber que no es precisamente algo ñoño, aunque no vayamos al chiste fácil.


¿Consideras que vuestro público objetivo está en España?

En España no hay mucha tradición de ver animación para adultos, quitando “Los Simpson” y “South Park”. Cada vez hay más, pero es difícil vender animación que no sea para niños en un mercado internacional. A nivel comercial sabemos que lo infantil es más rentable, pero preferimos arriesgarnos con trasfondos para adultos. Al final, todo es educar al público.


Iván Miñambres: “Me gusta que te puedas escapar de todo lo real y hacer cualquier cosa que te permita”


¿Quiénes son tus influencias en el mundo de la animación?

Miyazaki a nivel de imagenería y crear universos propios. Me gusta que te puedas escapar de todo lo real y hacer cualquier cosa que te permita. Miyazaki es maestro en crear cosas diferentes. Luego proyectos en concreto como la basada en el cómic “Persépolis”, el cortometraje “Astigmatismo” y la serie “Padre de familia” me tiene loco, en su momento me llamó la atención. “Los Simpson” fue la bomba y completamente transgresor. “Futurama” y “Hora de Aventuras” también me gustan.


¿Cuáles serían otros representantes españoles de animación?

Jo, es que en España no se hace animación. Se promueven muchos proyectos, pero se hacen en otros países. Hay pequeñas productoras como ésta en Galicia y Valencia tiene la Escuela de Animación 3D PrimerFrame. Hay muchos ilustradores gallegos buenos como Emma Ríos. A nivel de stop-motion, el año que viene saldrá SAM con “Pos Eso”.


El futuro de la animación española, ¿cómo lo ves?

El año que viene va a ser para presentar proyectos. Sobre todo “Viaje a pies” y “Psiconautas”. Por lo tanto, este año ha sido de currar en la sombra. Esperamos estar al menos nominados al Goya por visibilidad. A nivel de mercado, soy positivo y espero tener estabilidad con clientes gordos. Así planificamos con un año de vista y preveo que será bueno si gusta lo que hacemos. Los proyectos futuros tienen un acabado e historia cojonuda. Creo que será uno de los mejores años para Uniko. Si todo va bien, nos gustaría hacer series de animación en Internet.


¿Qué es lo que más te preocupa al respecto?

Me da pena, porque todas las producciones se están estrenando fuera por tema de presupuesto. Cuesta mucho encontrar animadores españoles fuera del 3D. Los que saben hacer animación tradicional están trabajando en el extranjero para series. Me preocupa el “iba a hacer un buen proyecto y he tenido que irme fuera”.


¿Cómo solucionarías toda esta emigración de artistas?


Creo que las Universidades deberían contactar con los estudios. Como anécdota, era universitario cuando comenzamos con Uniko. Es cuando gané en Berlinale y no pude ir a clase por recogerlo en Madrid. Mi profesora de Montaje y Posproducción tuvo que suspenderme por no haber acudido a clase. No terminé la carrera de Comunicación Audiovisual por eso. Está muy bien aprender la teoría, pero es más fundamental los contactos con las empresas. Al final, el interés por aprender hay que llevarlo fuera de los estudios. Se debería valorar más el talento que tenemos aquí, a los universitarios habría que valorarlos más para que no se fueran.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Entrevista a Sara Mauleón de Shyncrica: "Me gusta más mostrar sentimientos que hechos"

Sara Mauleón es la cofundadora de la productora Shyncrica junto a Mikel Ramos. En apenas un año, han realizado producciones audiovisuales de todo tipo: desde los cortometrajes “Qué ves” y “Diario de un sátiro” hasta anuncios para Artium y Magan Magazine. Como su materia prima es la ilusión, han alisado el terreno para presentar su proyecto gordo: una webserie cuyo nombre no está permitido revelar hasta la publicación del teaser


¿Cómo se fundó Shyncrica?

La productora Shyncrica se fundó hace un año, aproximadamente por estas fechas. Todo comenzó porque yo había realizado cortometrajes por mi cuenta antes de intentar abrir una productora. Hace dos años, comencé la Universidad y me atreví a hacer una webserie llamada “Todo mi tiempo” con la ayuda de Mikel Ramos, el compañero vitoriano con quien fundé la productora. El objetivo era coger experiencia, lo hicimos con una sola cámara entre amigos e intentamos que tuviera un aspecto profesional. Le echamos muchas horas, al final llegó el verano y no lo pudimos acabar. Pero siempre hemos tenido claro querer dedicarnos a esto. Como no nos dejó mal sabor de boca, cogimos todos los errores y nos planteamos profesionalizarnos para crear la productora que somos ahora. Después, comenzamos a hacer “entrevistillas” para conseguir equipo. Éramos 5 personas, luego 7 oficiales y adquirimos más plantilla. Este año estamos renovando porque algunos han salido de Erasmus.


¿De qué se originó el nombre de la productora?

El nombre de Shyncrica es muy curioso porque llevábamos dos meses buscando una palabra que nos definiera. Después de darle muchísimas vueltas, hicimos una recolecta de las letras que más habíamos utilizado y salió “síncrica”, con “s-h-y” al principio. A parte de que nos gustó, lo dejamos así porque esa palabra no existía en Internet. Si pones “shyncrica” en Google, solo aparecemos nosotros. El objetivo era no nombrarnos algo relacionado con el cine como “Clacket”, porque Google encontraría millones de resultados.


Sara Mauleón: “Algunos dicen que ya está todo contado, creo que se debe saber cómo adoptar un tema y llevarlo a tu terreno”


¿Puedes hablarnos de Todo mi tiempo y si la revivirías?

“Todo mi tiempo” era un drama, mi proyecto-hijo. En cuanto a revivirla, le he dado muchas vueltas y he hablado al respecto con muchos amigos del sector audiovisual. Incluso directores con experiencia que me sacan más de 20 años tienen obras inacabadas que llaman “su proyecto”. Reescriben el guión varias veces y quizás a los cuatro años lo retoman. Tras estos dos cursos universitarios, sigo teniendo la carpeta de “Todo mi tiempo” con archivos, guiones y todo lo que se hizo. Sé que más adelante, cuando llegue el momento, se hará.


¿Qué tipo de cortos hacías antes de entrar a la Universidad?

Mi estilo siempre ha sido muy sensible respecto a los cinco sentidos. Me gusta contar historias de lo que sentimos las personas. He tirado más por estados de ánimo, el tacto, sonido y las miradas. El primer corto que rodé antes de comenzar “Todo mi tiempo” se llama “Siempre amanece”. Lo hice “por probar” con una actriz de la webserie. Trata de una chica que está de bajón porque no le encuentra sentido a nada. Hay una voz que le va contando cómo la vida tiene sentido y quiere encontrarse con ella. La protagonista pasa por tres estados de ánimo y todos están relacionados con las sensaciones. Me gusta más mostrar sentimientos que contar hechos. Una misma historia puede ser contada de mil maneras. Algunos dicen que ya está todo contado, yo creo que se debe saber cómo adoptar un tema y llevarlo a tu terreno personal.


Los objetivos de Shyncrica, ¿cuáles son?

Un objetivo de nuestra productora es que el espectador tenga una sonrisa y buen sabor de boca al final, aunque hagamos dramas. Que lo termine de ver sin pasarlo mal, que dé ganas de hacer cosas o motive. No queremos hacer sufrir, para eso ya están los telediarios. Aún somos solo proyecto de productora, planeamos estar registrados oficialmente de aquí a dos años para competir en el mercado. Queremos poder decir que hemos hecho proyectos por los que nos sentimos orgullosos y hemos crecido tanto personalmente como en el ámbito laboral.


¿Y cuáles son tus objetivos como parte de la productora?

Mi objetivo real es ser directora de cine, poder decir que he hecho una película. Shyncrica no produce cine, es una productora audiovisual. Pero me he dado cuenta que hacer una webserie me aporta personalmente incluso más que una película. Es algo que voy a disfrutar, me quiero dedicar a ello. Es una meta que está ahí y va cogiendo forma.


¿Cuál es tu rol en la compañía?

Mi trabajo es de preproducción, producción y posproducción. Me aseguro del funcionamiento en todos los proyectos y me encargo de una cosa u otra dependiendo de lo que hagamos. Mientras que Mikel Ramos se encarga de gestionar tanto el equipo humano y técnico como la distribución de trabajo y el tiempo que requerirá cada proyecto.


¿Habéis llegado a ganar premios o nominaciones?

Presentamos cortometrajes en los concursos Zinebi Express de 2013 e Invisible Express de 2014 como experimentos rápidos. Pero aún no estamos esperando premios, porque un año pasa rapidísimo. Acabamos de empezar y en cuanto saquemos la serie cuyo nombre no me está permitido revelar, nuestro proyecto gordo, vamos a mostrar de lo que somos capaces y nuestra filosofía. Después, nos plantearemos si presentar la serie a algún concurso.


Sara Mauleón: “Un equipo debe compartir objetivos e ilusiones”


¿En qué temáticas os especializáis?

En sí no tenemos ninguna temática central, hay que reconocer la fugacidad de un año, no da tiempo a nada. Nos gusta hacer cosas con color que transmitan vitalidad. La dinámica ha sido alegre hasta la fecha, aunque en un futuro puede que no usemos tanto color. La esencia va a ser siempre transmitir algo. Lo mejor de rodar comedias es el ambiente positivo, porque en un drama el actor se tiene que meter en el papel. Quieras o no, se mantendrá el sentimiento negativo aunque se corte la toma.


¿Quiénes suelen contrataros?

Estamos buscando nuevos contratantes, pero hasta la fecha hemos hecho anuncios para Gaman Magazine y el museo Artium. Nos ponemos en contacto con otros emprendedores para hacer anuncios dinámicos, como mostrando lo que se siente al leer una revista online. Por ejemplo, Artium no quería que asociáramos sus exposiciones a estar en silencio y aburridos. Es más fácil que en el futuro contacte gente si se siente atraída por el estilo.


¿Fue difícil encontrar más equipo humano?

Cuando no hay una compensación monetaria, puede parecer imposible a día de hoy. Dependiendo de cómo lo plantees, puede no haber nadie. Pero buscando gente en nuestro entorno cercano, encontramos más que en terrenos desconocidos. Los actores que cogimos tras el casting para la webserie han colaborado caritativamente. No sabría decir cuántas horas hemos sido capaces de echar y nadie ha ganado dinero. Se han implicado porque estaban ilusionados en el proyecto y han querido hacerlo. Un equipo debe compartir objetivos e ilusiones. Si les gusta hacer lo mismo que a ti, y sobre todo tienen paciencia, fijo que sale bien. Lo considero un modo de vida, cualquier emprendedor lo necesita.


Dentro del apartado técnico, ¿a qué le dais más importancia?

Cada parte en si es muy importante, porque puedes tener una fotografía impresionante pero escasear en el guión o viceversa. Se debe compensar una cosa, pero tampoco al completo. No se valora ni disfruta nada hasta cuando todo está equilibrado. En mi caso, valoro mucho más lo visual porque hablo con lo que veo. Me fijo mucho más en ello, pero el guión también cuenta. La luz es un elemento muy importante y el sonido también. Es increíble lo que puede llegar a cambiar una cosa, porque te puede parecer profesional y estar en YouTube. Pero la diferencia entre algo profesional puede estar exclusivamente en el audio, color y luz.


¿Cuál es el proceso a la hora de realizar un proyecto?

Depende del proyecto, porque cada persona del equipo tiene una función y nunca nos solapamos, el trabajo se divide. No escribí el guión para la serie en la que trabajamos actualmente porque no se me daba bien el humor. Así que fui ayudante de preproducción. Pero en proyectos más pequeños como un anuncio, se le asignará a quien mejor pueda trabajar dependiendo del estilo. Siempre buscamos que todo el equipo disfrute con lo que hace. Mikel marca unas fechas para ir desarrollándolo en fases. Cuando el guión está escrito y verificado, se pasa a la preproducción, casting, fecha de rodaje… Es un proceso en el que se divide en partes según el equipo humano y presupuesto.


¿Cuándo finaliza ese proceso?

Solo finalizamos un proyecto cuando estamos 100% satisfechos con ello, nunca dejamos nada a medias. Por ejemplo, alargamos un poco más el anuncio de Gaman porque al editarlo nos dimos cuenta que se podía mejorar. Así que grabamos una cosilla más, lo añadimos y el vídeo quedó efectivamente mejor. Si hacemos algo, nos aseguramos de que esté bien y transmita profesionalidad. Al fin y al cabo es lo que estamos buscando, porque hasta la fecha solo hemos utilizado Reflex. Son cámaras profesionales, pero una productora debe aspirar a más y renovar equipo. Incluso hubo gente preguntando si estaba grabado en 4K. Sorprende que esperaran más profesionalidad en el material, agrada que esté bien hecho el trabajo.


Sara Mauleón: “Estamos allanando el terreno para que, cuando queramos realizar un proyecto, podamos mostrar lo que hicimos”


¿En qué estáis trabajando actualmente?

Actualmente, estamos trabajando en una serie de humor cuya idea surgió en una reunión y mi función es sobre todo preproducción y producción. Gracias a esta serie, me he hecho aficionada al mundo del humor. Lo más curioso es que no tiene nada que ver con “Todo mi tiempo”. La serie define mucho nuestro estilo, lleva mucho más nuestra esencia que el resto de pequeñas producciones. Si son 10 capítulos de casi 15 minutos cada uno, sería como ver una película de seguido. De cara a la segunda temporada, se verá qué acuerdos se pueden hacer. La serie no es cerrada, queremos emitirla en otros sitios aunque siga siendo nuestra propiedad.


¿Cómo crees que afectará la serie a la productora?

Hasta que no saquemos la webserie, no vamos a poder darnos a conocer. Estamos allanando el terreno para que, cuando queramos realizar un proyecto, podamos mostrar lo que hicimos. Recién aparecimos, la productora no salió como Shyncrica en redes sociales hasta hace medio año. Como es nuestro primer proyecto gordo, es sensato pensar en cómo se presentará. Se le dará publicidad en la página web y Facebook de Shyncrica, en vez de abrir un nuevo canal en YouTube se subirá al de Shyncrica y al empezar la serie aparecerá el logo animado. Es decir, vamos a hacer nombre por estar siempre ahí. Pero lo que importa es el producto porque si alguien se interesa, mirará antes el producto que quién lo hizo.


¿Qué expectativas te causa la serie de cara al futuro?

Ya solo por los actores, familiares y gente que se ha involucrado con los espacios va a ser vista. En ese sentido va a gustar a todos los colaboradores, pero queremos que llegue a más público. Nuestra intención no es que se quede como unos capítulos que haya sueltos por la red, queremos algo más. A día de hoy es muy complicado porque siempre hay alguien subiendo algo a YouTube, haciendo competencia directa. Creemos y esperamos que podamos pasar la barrera y nos reconozcan, por la calidad que podamos tener o nuestro estilo diferente al resto. Hemos hecho algo que probablemente haya existido anteriormente, pero nuestra manera es nueva. De cara al futuro, sé que va a haber inconvenientes pero los vamos a superar.


Respecto a la serie, ¿crees que habrá algún personaje icónico?

Puede ser, todos los personajes principales tienen su importancia y esencia característica. Escribimos el guión como si fuesen personas de verdad con vida, sentimientos y forma de pensar. Lo dejamos muy claro antes de desarrollar el guión, nos contenta ver a los personajes en imágenes. Vemos que son humanos y no se sienten planos. Hay una protagonista y coprotagonista que al principio me hacían gracia solo por sus acciones y acabé cogiéndolas cariño. Una tiene un carácter más directo, pero luego descubres que también tiene sentimientos. Como anécdota, puedo contar que la protagonista tiene un papel bastante gracioso. Parece tener pocas luces y está estudiando Matemáticas. Irónicamente nadie había comenzado la Universidad cuando hicimos el casting.


¿Va a terminar en cliffhanger la primera temporada?

No puedo desvelarlo. Pero el objetivo es que cuando el espectador haya terminado de ver la primera temporada, se haya encariñado con los personajes. La segunda queremos que sea más y mejor, nadie se va a sentir decepcionado ni dirá que es otra serie.


¿Tenéis pensado realizar algo pequeño paralelo a la serie?

Como somos una productora, no podemos estar parados, siempre tenemos algo en mente. La segunda temporada de la serie se está empezando a escribir, pero debemos esperar a ver la recepción de la primera. Así que tenemos varios proyectos pequeños en mente y quizás alguno con más relevancia que también requeriría más tiempo. Debemos tener paciencia, pero este año queremos desarrollar un proyecto relacionado con un artista que contactó con nosotros. No puedo concretar mucho, porque aún estamos pensando qué hacer. Al no estar cerrados, podemos hacer cortometrajes, anuncios, series, performances, arte… Somos productora audiovisual y también productora a secas en ese aspecto, no descartamos teatro u otras cosas.


¿Y algún largometraje de cara al futuro?

Es complicado a día de hoy porque el cine no es rentable para nada. Es una inversión de dinero y horas que está al margen de lo que pueda suceder. Tras realizar una película, realmente no sabes qué éxito tendrás. Por eso el cine está como está, aunque sea independiente. Deberíamos hacer algo diferente y poco costoso como una antología.


Sara Mauleón: “Si se suma a todos los rodajes, se nota el tener menos dinero aunque tengamos que hacerlo”


¿Con cuánto presupuesto soléis trabajar?

Como estamos empezando, no vamos a pedir lo mismo que una productora con 10 años. Nuestro precio es más barato de lo que costaría realmente. Es algo con lo que contamos, es una inversión que a largo plazo se compensará si seguimos ilusionados. La serie la hemos hecho sin presupuesto fuera de lo que invertimos con nuestro primer proyecto sin ser productora, el anuncio de Artium. Con ese dinero compramos el equipo de audio y los primeros focos. Partimos con esa pequeña inversión y pagamos el maquillaje con el anuncio para una inmobiliaria. Pero como no daba para una serie que durase un año, hemos tenido que sacar de nuestro bolsillo para atrezo e indumentaria. Si se suma a todos los rodajes, se nota el tener menos dinero aunque tengamos que hacerlo. Aún así, merece la pena.


¿Cuál consideras que es vuestro peor trabajo a día de hoy?

El peor trabajo no sé, sinceramente, no creo que ninguno sea malo porque nos gusta mostrar y rever. Hasta tengo una carpeta que me gusta ojear llamada “Producciones hasta la fecha”. Lo más notable es que al empezar con “Qué ves” para Zinebi, aún no teníamos el equipo de audio y nos tuvieron que dejar una grabadora de entrevistas bastante simple. Como hacía viento, tuvimos que meterla en un estuche para que no se escuchara el ruido. La calidad no es tan buena por el equipo técnico, pero aún así estoy contenta y no me gusta taparlo. Es más, le tengo cariño por ello. Es como si en un tiempo tenemos cámaras más especializadas y grabamos una serie con calidad superior a la actual, se va a notar.


¿Otras experiencias anecdóticas en concursos?

Nada más comenzar con la productora, participamos en la edición 55 de Zinebi Express con el cortometraje “Qué ves”. Fue nuestro primer proyecto en equipo para ver qué tal funcionábamos. Nos resultó muy útil para conocer mejor nuestra forma de trabajar. Fue una experiencia por la que nos llevamos muy buen recuerdo porque de 46 cortos presentados, estábamos entre los 20 proyectados. Aunque no ganamos, nos hizo mucha ilusión ver nuestro corto en el teatro Campos Elíseos de Bilbao.


Sara Mauleón: “Me llamaban la chica fantasma porque nunca estaba o siempre estaba con un trípode en la mano”


¿Qué característica del trabajo audiovisual destacarías?

La mayor experiencia es el contrarreloj, porque el mundo audiovisual funciona así. Dispones de tres meses que se reducen a un día. Pero cuando tienes dos días para un concurso, debes pensar y ejecutar rápido. En Zinebi dormimos muy pocas horas y tuve que editar de “gaupasa”. En cuanto a Invisible Express, coincidió con fechas de comenzar de nuevo metafóricamente tras el verano y así seguir con el resto. Aprendimos mucho y utilizamos imágenes recurso de todo lo que grabamos juntos y yo por mi cuenta. Tengo una biblioteca con más de un terabyte en imágenes. Para “Diario de un sátiro”, hice un ejercicio de memoria al utilizar imágenes recurso que encajaran. Me obligó a mí misma a refrescar la memoria y funcionó.


Para finalizar, ¿cómo ha cambiado tu modelo de vida?


Me llamaban “la chica fantasma” porque nunca estaba o siempre estaba con un trípode en la mano. Empezamos con una cámara y una grabadora que nos dejaron para Zinebi. Ahora tenemos el equipo de audio, iluminación, maquillaje y recursos. Es como una evolución constante que nunca se detiene. Mi habitación es como una oficina con dos pizarras y un calendario. Soy capaz de hacer cinco llamadas al día. Es un modo de vida.